Me
veo frente al espejo y me vienen tantos pensamientos a mi cabeza sobre quien
soy y como soy verdaderamente, es difícil de describir desde mi carácter hasta
mi personalidad.
Mi
personalidad es más difícil que un crucigrama porque tiene escondites secretos
que nunca podrás adivinar.
Mis
ojos son un par de médium siempre atentos, mi boca será como un ángel o un
diablo en cada una de las situaciones en las que me encuentre.
Mi
lema es que no existe mejor medicina que reír hasta llorar, por lo que no importa
el momento sino soñar vivir y disfrutar.
Sé
que mi vida es un carrusel sin salida que tiene altas y bajas pero al final
permanezco en equilibrio.
Soy
como una mariposa que siempre desea
volar en lo más alto para alcanzar el triunfo. Que si se cae es como una roca
bajo el mar que se sumerge, frota pero siempre sube en alta-mar para salir de
sus problemas.
O
como las plantas, sino las siembras con amor se a quebrantan de tanto dolor,
puedo ser como un rayo de luz que puede cambiar repentinamente a un anochecer
llena de sombras irreconocibles.
A
veces me pierdo en mi propio camino, y no me reconozco, dejo de ser yo misma.
Me invade la vanidad hasta el punto de llegar
a extremos sin darme cuenta.
Mi ángel te persigue a donde tu vayas porque
nunca te dejare sol@ en el laberinto de la vida.
Es por eso
que yo soy como un relámpago que desaparece en un instante de la vida deja
huella repentina. Depende que dure cuando existe una verdadera amistad y amor
puro como el corazón de un niño.
Mi esencia
vital es como un pétalo que se escapa del jardín a todos los lugares que llega
hasta el lugar más escondido de todo el mundo.
Las épocas
del año no me bastan para disfrutar de la vida a cada instante, yo elegiría una
vida eterna llena de alegrías y momentos irreemplazables con las personas que tanto amo.
